Soñé
que me incorporaba sobre la cama
y recostada sobre mi codo derecho
iniciaba una conversación incomprensible
conmigo misma
sentada en el suelo
a unos pasos de la ventana
o acaso
sentada en el suelo
cerca de la venta
me vi incorporarme
sobre mi codo derecho
para iniciar una conversación
que no dejó claro
quién de las dos era la que soñaba
—Vania Vargas en “Quizá ese día tampoco sea hoy”